El precio del alquiler en nuestro país se ha cuadruplicado respecto a los salarios en la última década. Si echamos la vista atrás hasta el año 2016 observamos que los salarios aumentaron un 24% y los precios de los alquileres un 92%; esto quiere decir que en diez años el precio del alquiler ha subido casi un 70% más que los salarios (concretamente un 68%). Según la Ley Estatal de Vivienda, los recursos destinados a la manutención de la vivienda (incluyendo el pago de la renta o de la hipoteca y todos los gastos del mantenimiento de la casa) no deberían superar el 30% de los ingresos de sus propietarios para que la vivienda se mantenga en condiciones asequibles. Precisamente, son varios los expertos que sitúan el año 2016 como punto de inflexión, pues a partir de entonces se empezó a superar ese 30% en nuestro país. Sin ir más lejos, en el año 2025 se estima que fue necesario destinar una media del 40% de los ingresos del hogar para poder mantener un inmueble de tamaño medio. Muchos expertos coinciden en que no se trata sólo de un problema de alquileres altos, sino también de bajos salarios que impiden comprar o alquilar un inmueble. Sea como fuere, se estima que hay tres ciudades españolas en las que se ha duplicado el precio del alquiler desde 2016: Valencia, Alicante y Murcia. Otro dato significativo es que en todas las grandes ciudades españolas menos en Barcelona el precio del alquiler se ha duplicado respecto al aumento medio de los sueldos.

AUMENTO DE PRECIOS TAMBIÉN FUERA DE ESPAÑA
Este aumento de precios que hay en el alquiler no sólo ocurre en España; en Alemania, Holanda o Inglaterra también se está produciendo, lo cual induce a pensar que hay una serie de factores comunes que afectan a distintos países. ¿Cuáles serían esos factores? Uno podría ser que cada vez hay más gente que quiere vivir en los mismos destinos, lo cual está mermando la oferta residencial y provocando que los precios suban. Por otro lado, los pisos turísticos han reducido significativamente la oferta de pisos en alquiler, lo cual ha repercutido en esta subida de precios. También se ha producido un aumento de muchos inversores que han visto en el alquiler una oportunidad para lograr rentabilidad, y esta situación ha empujado los precios. ¿Y cuáles serían las soluciones? Algunos economistas se inclinan por la construcción para conseguir aumentar el parque residencial, si bien advierten de que sería un proceso que llevaría su tiempo hasta poder alcanzar los niveles de acceso de vivienda deseables. Numerosos economistas coinciden en que fijar precios al alquiler no es la medida más deseada, pero dadas las dificultades por las que atraviesa nuestro sistema inmobiliario admiten que podría ser una solución temporal, siempre y cuando se haga sin desestabilizar el mercado.

DIFICULTADES PARA LOS JÓVENES
Respecto a los jóvenes, cada vez resulta más difícil su acceso a la vivienda en nuestro país. La emancipación se produce cada vez más tarde (actualmente la media de edad en España ronda los 30 años, mientras que la media europea está en unos 26), lo cual refleja un problema estructural más que una elección individual. Así, en muchas ciudades españolas los alquileres absorben gran parte del salario de los jóvenes, lo cual obliga a retrasar la salida del hogar familiar. En ocasiones para poder emanciparse los jóvenes adoptan medidas que abaratan el alquiler, como por ejemplo compartir piso. Seguramente para poder resolver este problema sería necesario disponer de un parque público de vivienda y aplicar políticas eficaces pensadas y dirigidas para los jóvenes.
Imágenes: freepik






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