Jardín del Príncipe de Anglona

Jardín del Príncipe de Anglona

El Jardín del Príncipe de Anglona es uno de esos rincones de Madrid que sorprenden por su tranquilidad a pesar de su céntrica ubicación. Y es que este pequeño jardín histórico se encuentra en pleno barrio de La Latina, junto a la Plaza de la Paja, y es un espacio verde desconocido para muchos madrileños. Como ya hemos dicho, una de sus particularidades es el sosiego que transmite; basta con cruzar su entrada para dejar atrás el ruido de la ciudad y encontrarse en un espacio tranquilo, con abundante vegetación y un encanto muy particular.

Jardín del Príncipe de Anglona
Jardín del Príncipe de Anglona

Lo curioso es que este pequeño jardín se encuentra muy cerca de terrazas y calles muy concurridas, y que a pesar de ello sigue teniendo un ambiente apacible. Entre caminos de ladrillo y la sombra de los árboles, conviene dejar las prisas a un lado para admirar con calma el entorno histórico del jardín. No es un jardín monumental que requiera una visita larga; su atractivo precisamente está en que puede recorrerse en pocos minutos y disfrutarse en la intimidad. Sin duda, es una parada muy a tener en cuenta si estamos paseando por La Latina. Nuestra anterior parada en Rincones de Madrid fue en la Galería de las Colecciones Reales; hoy paseamos por el Jardín del Príncipe de Anglona y te animamos a que te unas a nosotros.

Jardín del Príncipe de Anglona
El jardín permite aislarse del ruido en pleno centro de Madrid

DE JARDÍN PRIVADO A JARDÍN PÚBLICO

Los orígenes del Jardín del Príncipe de Anglona se remontan al siglo XVIII, cuando se creó como jardín privado de la residencia nobiliaria que le da nombre, junto a la plaza de la Paja. No obstante, el aspecto actual del jardín se debe a una reforma que se realizó en 1802. Contar con un jardín propio en una zona tan céntrica de Madrid era un privilegio reservado a las familias más acomodadas; mientras en sus alrededores se desarrollaba la agitada vida de la ciudad, tras los muros del jardín había un espacio para pasear y alejarse del bullicio; todo un lujo al alcance de muy pocos.

Jardín del Príncipe de Anglona
Los orígenes del jardín se remontan al siglo XVIII, cuando se creó como jardín privado

El diseño original se atribuye a Nicolás Chalmandrier, que planteó un jardín de estilo neoclásico, organizado mediante caminos y parterres geométricos. Como ocurrió con muchos espacios históricos de Madrid, con el paso de los años se fue deteriorando y necesitó varias remodelaciones, entre las que destaca la del pintor y diseñador de jardines Javier de Winthuysen en 1920. Habría que esperar hasta el año 2002 para que el jardín abriera sus puertas al público; desde entonces, es un espacio público, pues cualquiera puede disfrutar de él.

Jardín del Príncipe de Anglona
Se trata de un jardín de estilo neoclásico, organizado con caminos y parterres geométricos

UN PEQUEÑO GRAN JARDÍN

Con una superficie que no llega a los 700 m2, el Jardín del Príncipe de Anglona se recorre en poco tiempo, pero no debe hacerse deprisa: merece la pena detenerse en sus pequeños detalles y disfrutar de cada rincón. Tiene un trazado geométrico, con caminos de ladrillo y setos de boj, y entre la vegetación asoman especies como laurel, madroños, granados y acacias de Japón. Uno de sus rincones más agradables es la pérgola, cubierta de rosales trepadores, que luce en todo su esplendor cuando llega la primavera. Hay bancos repartidos por el recinto, ideales para leer o simplemente descansar antes de continuar el paseo.

Jardín del Príncipe de Anglona
En el recinto hay bancos para leer o descansar

detalle curioso es la relación del jardín con el terreno; se encuentra en una posición elevada respecto a la calle de Segovia, lo cual contribuye a crear una sensación de aislamiento que se percibe nada más entrar. Aunque en el exterior suele haber un gran gentío, desde dentro cuesta imaginar el movimiento que hay a pocos metros del jardín. Respecto al conjunto, no necesita de grandes fuentes o esculturas monumentales para resultar atractivo: su encanto está en su pequeña fuente, su variada vegetación, sus senderos. También en su arquitectura histórica. Si todavía no conoces el jardín, puedes aprovechar una visita a la plaza de la Paja o un paseo por La Latina para acercarte: es un lugar sencillo y muy agradable para pasear por él.

Jardín del Príncipe de Anglona
Los ladrillos de los caminos fueron colocados a sardinel

¿SABÍAS QUÉ…?

Los ladrillos de los caminos del jardín del Príncipe de Anglona están colocados de canto, en vertical, mediante una técnica tradicional conocida como a sardinel. Es uno de los detalles originales que se han conservado y que mantienen el carácter histórico de este pequeño jardín madrileño.

Imágenes 01 y 02: Xauxa Håkan

Imagen 03: FlyingCrimsonPig

Imágenes 04, 05 y 06: Concepción Amat