Acoso vecinal: ¿qué hacer?

Acoso vecinal

Muchas veces hemos oído hablar de acoso en el trabajo o acoso en el colegio, pero ¿sabías que también existe el acoso vecinal y que éste puede suponer un verdadero problema? Imaginemos que tenemos un vecino que nos hace la vida imposible, nos coacciona para conseguir lo que quiere, nos insulta e incluso nos amenaza. ¿Qué debemos hacer? Aunque pueda parecer que esta hipótesis no resulta muy probable, desgraciadamente cada vez se denuncian más casos de acoso en el entorno residencial. Existen personas con serias dificultades para convivir de forma civilizada y que son incapaces de dialogar; cuando estas personas se obsesionan con un vecino, el día a día de éste puede convertirse en una verdadera pesadilla. Para que un inquilino llegue al extremo de provocar acoso vecinal, muchas veces no será necesario que ocurran situaciones extraordinarias, cualquier cosa puede llegar a irritar al acosador. Se han denunciado casos de acoso vecinal en los que el acosador justificaba su conducta por situaciones que luego se demostró que no eran tales. Supuestos casos de ruidos provocados por escuchar música o la televisión a un volumen exagerado, mascotas que perturban el descanso del acosador, cualquier excusa puede servir para llevar a cabo un hostigamiento contra la víctima. ¿Qué se debe hacer cuando se llega a esa situación?

Acoso vecinal

DIFERENCIANDO EL PROBLEMA

Lo primero que hay que decir es que conviene diferenciar bien el problema. Una cosa es tener roces o discusiones con algún vecino, lo cual es algo que ocurre muchas veces en una comunidad, y otra muy distinta es sufrir acoso. ¿Cuándo podemos saber que estamos siendo acosados? Cuando nuestro problema con el vecino comienza a provocarnos trastornos que afectan a nuestra salud, tales como dificultad para conciliar el sueño, estrés, cambios de ánimo injustificados, irritabilidad o ansiedad. Algo que suele ocurrir en casos de acoso vecinal es que el acosado llega a sentirse amedrentado hasta el punto de evitar salir a las zonas comunes de la casa por si coincide con el acosador. Muchos psicólogos españoles han visto como en su consulta han aumentado los pacientes que buscan asesoramiento para tratar el problema de acoso por parte de algún vecino. En realidad se trata de un tipo de acoso como otro cualquiera, con la particularidad de que el acoso se produce en la vivienda y muchas veces tiene como objetivo que la persona acosada abandone su residencia. Es importante señalar que muchos acosadores buscan amplificar su protesta, y para ello reportan sus quejas al presidente de la comunidad o a otros vecinos, victimizándose y tratando de aislar al acosado.

Acoso vecinal

SI SE DECIDE DENUNCIAR, MEJOR BUSCAR APOYOS

Lo primero que hay que saber es que la ley recoge el acoso como un caso de delito que está tipificado en el código penal. El acoso vecinal es un caso de acoso y si éste se demuestra, el acosador podría acabar en prisión. El problema es que resulta muy complicado demostrar ante un juez que el acoso se está produciendo, y en España casi nunca se denuncia, pues este delito se recogió en el código penal muy recientemente (en el año 2015). En cualquier caso, si se decide ir por la vía judicial, resulta imprescindible contar con el apoyo de algunos vecinos que testifiquen que el acoso se está produciendo. Si son varios los testimonios que ratifican la denuncia, el juez tendrá más elementos de juicio para considerar que los hechos denunciados son reales.

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