Comprar una casa en la playa: ¿misión imposible?

Comprar una casa en la playa: ¿misión imposible?

Comprar una casa en la playa se ha convertido en un sueño bastante más caro de lo que era hace no tantos años. Tener una vivienda a pocos metros del mar, disfrutar de ella durante las vacaciones y abrir la ventana por las mañanas para  escuchar el sonido de las olas continúa siendo un sueño para muchos, pero ¿cómo resulta de accesible? Actualmente siguen existiendo bastantes compradores con la idea de poder comprar una casa en la playa, pero el precio de entrada obliga cada vez más a hacer números. La vivienda en las zonas costeras se ha encarecido con fuerza y en algunos municipios comprar un piso cerca del mar cuesta ya tanto como en los barrios más caros de las grandes ciudades. El fenómeno no se limita a las viviendas situadas en primera línea de mar; la presión de la demanda se ha extendido a buena parte de los municipios del litoral y también a localidades próximas, donde cada vez resulta más difícil encontrar una vivienda a un precio asequible.

Comprar una casa en la playa: ¿misión imposible?
En algunos municipios como Ibiza o Formentera, comprar un piso cerca del mar cuesta ya tanto como en los barrios más caros de las grandes ciudades

EL MAR COTIZA AL ALZA

Los últimos datos muestran hasta qué punto se ha tensionado el mercado inmobiliario de la costa. El 47 % de las viviendas en ciudades costeras o con acceso a playa ya supera los 3.000 €/m2, una cifra que está claramente por encima de lo que hace unos años podía considerarse un precio habitual en buena parte del litoral español. Además, el encarecimiento no se ha producido únicamente en los destinos más exclusivos: durante los últimos cinco años los precios han aumentado de forma llamativa en numerosos municipios costeros, impulsados por una combinación de factores que resulta difícil de frenar. Entre ellos podrían citarse la escasez de vivienda disponible, el interés del comprador extranjero, el atractivo de las segundas residencias y una demanda creciente de quienes buscan establecerse junto al mar. De hecho, en algunas zonas la subida de precios que se ha producido ha sido extraordinaria. Las localidades más exclusivas de Baleares se encuentran en la parte alta de la clasificación, con precios que superan ampliamente los 7.000 €/m2 y que, en determinados municipios, se acercan a los 8.500 €/m2. Pero también aparecen en los primeros puestos destinos como Marbella, Sitges, San Sebastián, Palma de Mallorca o algunos municipios de la Costa del Sol. Las consecuencias son evidentes: para una familia con unos ingresos medios, comprar una vivienda en determinadas zonas de costa exige un esfuerzo económico muy elevado. Y no hablamos únicamente de adquirir una casa frente al mar; incluso viviendas situadas a cierta distancia de la playa pueden haber experimentado una fuerte revalorización en los últimos años.

Comprar una casa en la playa: ¿misión imposible?
El 47 % de las viviendas en ciudades costeras o con acceso a playa ya supera los 3.000 €/m2

ALGUNAS PLAYAS AL ALCANCE DEL BOLSILLO

¿Significa esto que comprar una casa en la playa es ya misión imposible? No necesariamente. La costa española es muy extensa y existe una diferencia enorme entre los mercados inmobiliarios de unos municipios y otros. Frente a los destinos donde el precio del metro cuadrado se ha disparado, todavía encontramos localidades en las que comprar una vivienda resulta considerablemente más asequible. Algunas de ellas se encuentran en Andalucía, Comunidad Valenciana, Murcia o Galicia, lejos de los grandes focos de demanda internacional y de los destinos turísticos más exclusivos. Por ejemplo, en municipios como Amposta, La Unión o Lepe, los precios se mantienen muy por debajo de los registrados en Baleares o en algunos puntos de la Costa del Sol. También hay opciones interesantes en localidades como Vícar, Deltebre, Almassora, Nules, Adra, El Ejido, Burriana o Ferrol, donde el coste por metro cuadrado permite plantearse la compra con un presupuesto mucho más ajustado.

Imagen 01: Beni Marull

Imagen 02: wirestock

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