La Calle de Alcalá, Historia de Madrid

Calle de Alcalá

¿Alguien puede imaginarse Madrid sin la calle de Alcalá, una de las avenidas con más historia y a la vez con más actividad de la capital? Basta decir que la calle de Alcalá es una de las más antiguas de Madrid, y que con ella la ciudad ha ido creciendo con el paso de las décadas, según la propia calle también crecía y evolucionaba. Nosotros hoy echamos la vista atrás para saber cómo era y cómo ha cambiado esta trascendental calle a través del paso del tiempo. Te invitamos a dar un Paseo por el Pasado: hoy lo hacemos por la calle de Alcalá, después de que semanas atrás lo hiciéramos por la calle Atocha.

Calle de Alcalá

DE CALZADA A CALLE EMBLEMÁTICA

Los orígenes de la calle de Alcalá se remontan al Siglo XV, cuando Madrid estaba formado por Cañadas Reales. Era el Madrid de los Austrias y la ciudad empezaba a desperezarse ensanchándose; entonces comenzaron a construirse calles en torno a la Puerta del Sol.

Calle de Alcalá

En aquellos tiempos la calle de Alcalá se conocía como Los Olivares; originariamente no era más que una calzada que, en su prolongación, conducía a la población de Alcalá de Henares (de ahí tomaría su nombre).

Calle de Alcalá

La calle Alcalá arranca desde el corazón de Madrid, la Puerta del Sol, y se prolonga durante más de 10 km., si bien esta extensión fue alcanzándose con el paso de los años, a medida que la ciudad crecía. Con el tiempo la calle fue llenándose de edificios singulares (tales como mansiones, palacios, bancos, conventos e incluso una plaza de toros, hoy desaparecida).

Calle de Alcalá

SIGLO XX

En los últimos años del S.XIX y a comienzos del XX la calle de Alcalá contaba con importantes cafés, donde tuvieron lugar las conocidas tertulias literarias de la época, con personajes fundamentales para las letras y la bohemia madrileña.

Calle de Alcalá

Entonces el eje entre la Puerta del Sol y la Plaza de la Independencia ya era un punto financiero muy importante en la capital, con numerosos edificios bancarios históricos.

Calle de Alcalá

Es a comienzos del S.XX cuando la calle se amplía más allá de la Puerta de Alcalá; entonces se inaugura el Palacio de Comunicaciones y comienzan las obras para construir la Gran Vía, que como dijimos en este blog, supusieron el derribo de diferentes calles y cuantiosos edificios. Además de la Puerta de Alcalá en esta calle nos encontramos con la fuente de Cibeles, sin duda dos monumentos imprescindibles en Madrid.

Calle de Alcalá

¿SABÍAS QUÉ?

Como ya hemos dicho, la calle de Alcalá se conocía como Los Olivares, y esto era debido a que atravesaba un olivar. Este olivar servía de cobijo para bandidos y maleantes, por lo que la reina Isabel la Católica decidió mandarlo talar. Fue entonces cuando el nombre de la calle comenzó a entrar en desuso en favor del que sería su definitivo, la calle de Alcalá.

Fotografías antiguas: Madrid Antiguo

Fotografía Actual: Federico Jordá