Madrid, un día de 1955

Madrid, un día de 1955

Madrid, un día de 1955: el país atravesaba por momentos difíciles, pero aún así continuaba con su agitada y bulliciosa vida. Hoy podemos revivir cómo era un día de 1955 en Madrid gracias a Cas Oorthuys. Este fotógrafo holandés nos visitó a mediados de los 50 para realizar un reportaje, y quiso retratar la capital alejándose del contexto político que se vivía en ese momento. Oorthuys se interesó por las vendedoras de postales y periódicos de la Puerta del Sol, los cafés de la ciudad, el incesante tránsito de la Gran Vía, las estampas familiares del Rastro, o los madrileños divirtiéndose en la mítica sala de fiestas Pasapoga.

Madrid, un día de 1955

El fotógrafo holandés recorrió algunas zonas de Madrid con su cámara para tratar de captar instantes amables del día a día de los madrileños, que a pesar de encontrarse en plena dictadura seguían adelante con sus vidas de la mejor forma que podían. La mirada de Oorthuys se detuvo en momentos cotidianos que ahora resultan de gran interés, pues nos permiten intuir cómo era la vida de Madrid en la década de los 50. Éste es nuestro viaje al pasado; nos damos una vuelta por el Madrid de los 50 después de que visitáramos la calle Mayor.

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1955: UN FOTÓGRAFO Y UN POETA HOLANDÉS NOS VISITAN

Corría el mes de mayo del año 1955 cuando el fotógrafo Cas Oorthuys y el poeta Bert Schierbeek vinieron a Madrid desde Holanda para tratar de contar cómo era la vida en nuestra ciudad.

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Los dos eran conscientes del difícil momento político que se vivía en España, pero quisieron centrarse en la cultura y forma de vida española, un mundo totalmente ajeno a ellos. Ambos venían a la capital a hacer un trabajo para un libro de viajes (El corazón de España), y en el libro Madrid tenía un papel muy protagonista.

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Los dos quedaron asombrados de una cultura y una forma de vivir desconocidos para ellos, y Oorthuys posó su mirada en aspectos del Madrid de entonces que le llamaron la atención y le cautivaron. El poeta ilustraba los textos de las imágenes de Oorthuys, y resulta muy curioso ver cómo esas imágenes de Madrid nos sirven hoy para hacernos una idea de cómo era la ciudad en aquellos años.

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El hecho de que los dos artistas quisieran apartarse de cuestiones políticas, sirvió para que las fotografías buscaran ese lado humano y optimista que podía encontrarse en las calles de Madrid a través de sus gentes.

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UN DÍA COMPLETO EN EL MADRID DE LOS AÑOS 50

En el año 2005, la Fundación Carlos de Amberes acogió una interesantísima exposición llamada Madrid, mayo 1955, que mostraba un total de 77 fotografías de Cas Oorthuys.

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Fueron todas tomadas el mismo día, desde las primeras horas de sol de la mañana en las zonas más céntricas de la ciudad, hasta la madrugada en la sala de fiestas Pasapoga. Oorthuys quiso captar cómo era el transcurso de un día completo de 1955 en la capital, de ahí el importante valor documental que las imágenes tienen ahora.

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¿Qué podíamos encontrarnos en la Plaza Mayor de Madrid durante un día cualquiera de 1955? ¿Cómo era una jornada de Rastro? ¿Qué ambiente se respiraba en la noche madrileña más festiva? Todas estas respuestas las tenemos en estas fotografías, que en su momento buscaron acercar la gente y el pueblo de Madrid a una Europa que nos desconocía.

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Fotografías: Cas Oorthuys, Museo de la Fotografía de los Países Bajos.

Comentarios

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