Viviendas de consumo casi nulo

Properties with nearly zero energy consumption

Todas las viviendas que se construyan en España a partir del año 2021 deberán tener un consumo casi nulo. Esta medida ya ha sido aprobada por la Unión Europea, y comenzará a ser una realidad después del 31 de diciembre de 2020. Cuando hace unos meses hablábamos en este blog sobre la vivienda del futuro, decíamos que la Directiva de Eficiencia Energética en Edificios (EPBD) había fijado la fecha de 2021 como el comienzo de una nueva era para la edificación, pues a partir de entonces todos los edificios deberían tener un consumo energético casi nulo. Según todos los expertos en materia de sostenibilidad y medioambiente, esta nueva era para la edificación es absolutamente obligada. Es imprescindible que todas las ciudades del mundo, y muy especialmente las de los países más desarrollados, adquieran un serio compromiso con la sostenibilidad, ya que de no hacerlo estaremos condenados a vivir en unas condiciones cada vez más lamentables. Según esta ley que ya ha entrado en vigor en Europa (Directiva 2010/31/UE, del 19 de mayo), todas las viviendas que se construyan en suelo europeo a partir de 2021 deberán cumplir unos estrictos requisitos que potencien al máximo la eficiencia energética. A su vez, estos inmuebles de nueva construcción deberán tener un consumo nulo o muy bajo. Desde el Gobierno de España ya se está trabajando para adaptar nuestra legislación a esta norma europea, de forma que quede reflejada en un nuevo Código Técnico de la Edificación.

Viviendas de consumo casi nulo

QUÉ SE CONSIGUE CON UNA VIVIENDA DE CONSUMO CASI NULO

Si decimos que las viviendas de consumo casi nulo reducen hasta un 80% la factura de la calefacción, además de tomar conciencia del ahorro económico que suponen, podemos hacernos una idea del importante ahorro energético que implican. Para que sean consideradas de consumo casi nulo, estas viviendas deberán contar con una capa extra de material aislante, de forma que, gracias a ella, las viviendas no pierdan calor en épocas de frío, ni se calienten en épocas de calor. Pensemos ahora en toda la energía que se puede ahorrar si en una vivienda reducimos de forma considerable el uso de la calefacción en invierno, o el uso de los aparatos de aire acondicionado en verano. Además, las viviendas de consumo casi nulo son capaces de ventilar la casa por sí mismas, de forma automática, evitando así que se pierda calor o fresco dentro de la vivienda cada vez que se ventila la casa. Sin duda, se trata de todo un reto para los constructores y promotores, que deben adaptarse ya a estas exigencias que vienen impuestas desde Europa, y que afectan de lleno al negocio inmobiliario. Es aquí donde interviene el estándar de Passivhaus, un modelo de construcción nacido a principio de los años 90 en Alemania que sirve para controlar el confort térmico de las casas, así como la energía que éstas consumen. El estándar de Passivhaus cuenta con una entidad oficial llamada Passive House Institute (PHI), que se encarga de certificar que las viviendas cumplen con estas condiciones de aislamiento y reducción de energía.

Viviendas de consumo casi nulo

MAYOR CONCIENCIACIÓN

Si bien estamos en pleno proceso de adaptación a todos estos cambios, cada vez existe una mayor concienciación de la sociedad española en cuanto a la importancia de los mismos. Hoy en día, el comprador de vivienda español prefiere que el inmueble que va a comprar cuente con una calificación energética de tipo A antes que con una de tipo B. Esta circunstancia, que cada vez es más habitual, hace unos años ni siquiera era tenida en cuenta. Por otro lado, el ahorro económico va de la mano con el ahorro energético, y éste es otro aspecto que no pasa desapercibido para el inversor actual de vivienda. Una vivienda con una excelente calificación energética puede llegar a ahorrar hasta un 90% en sus facturas respecto a otra vivienda que cuente con una calificación deficiente. Otro dato: se estima que el importe de las facturas de un mes en una casa convencional puede equivaler al importe de las facturas de todo un año en una casa de consumo casi nulo. Esta realidad ha calado en el consumidor, lo cual influye para que sea el propio consumidor quien demande este tipo de edificios cuando va a comprar un inmueble.

Comentarios

  1. Pingback: Producir la energía en casa - Blog, dulce blog

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